Sueños en el mar
(Creado Taller de escritura creativa Santo Tomas)
¿Dónde estoy? No lo sé, se parece a la Playa Anaquena, una playa a la que fui cuando era pequeña. ¿Cómo llegué aquí? Ni idea, pero si algo sé es que aquí debo estar. No importa nada más. Si me embriagué y me dejaron abandonada, o sí me secuestraron, me violaron y me dejaron creyéndome muerta, da igual. No importa el motivo, sólo importa que aquí estoy y él está frente a mí.
El escenario es algo extraño. La playa, el atardecer, las gaviotas, eso es normal, lo raro es el pequeño que está descalzo dando vueltas en ese columpio dentro del mar. ¿Qué hace ahí? Parece que tuviera la mirada perdida. Me acerco lenta y sigilosamente. No quiero que tenga miedo por mi apariencia desdeñada. Se detuvo de golpe al verme. Sé que tengo muy mal semblante, muchos rasguños y sangre, pero no tengo malas intenciones.
- Tú querías ser sirena, siempre lo pediste. Venías a nadar cada noche, desde los 5 años. Te esforzabas mucho, a todos les decías que querías ser sirena. Ibas incluso a las piscinas y también nadabas ahí, y ahora vienes a mí como un tigre de bengala, acechándome. ¿No sabes acaso que a los tigres no les gusta el agua?
Traté de hablar entonces, pero sólo salían extraños gruñidos de mi boca. Entonces me vi reflejada en el agua. Me invadió la desesperación. ¿Cómo podía ser yo ese tigre? El muchacho tiene razón: yo siempre quise ser sirena y ahora me asusta el agua.
El pequeño dio un salto para atrás y sus piernas se transformaron en una cola de pez. Yo ocupé rápidamente su lugar en el columpio para tratar de salvarme. El agua subía y subía... y yo enloquecía poco a poco.
Entonces desperté.
Miré por la ventana y vi el columpio en el que me inspiraba para escribir mis pensamientos, y recordé que siempre quise ser escritora. ¿Por qué soy ahora Ingeniero? No lo entendí, pero mi sueño fue una señal, y eso sí lo entendí.
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