Tu pulso enloquece, tu cuerpo se enfría, tus ojos se cierran mientras ves los últimos rastros de tu vida, alejándose y sabes que por fin llegó el fin que tanto anhelabas.
La soledad se sienta a tu lado en esa antigua y deteriorada estación y te dice: "¿ves amiga mía? nacimos el uno para el otro, seremos compañeros para siempre. Yo soy tu amiga, tu amante, incondicional y sincera... tu eres mía y yo tuya". Entonces comienzas a llorar en sus brazos y le dices: "Si eres todo eso, ¿Por qué no me advertiste que esto podía pasar? ¿por qué no me dijiste que no confiara de nuevo en el amor? ¿Que no era para mi?.
Esa noche te vi llorar amargamente. El desamor se desbordaba de tus ojos en lágrimas que parecían bolas de fuego... eso es porque te incendiabas de agonía por dentro.
"Soy fuerte" repetías mientras tratabas de apartar su dulce rostro de tus pensamientos. Pero su faz iluminaba tu mente en un tormentoso halo de luz insoportable. Mil cuchillos se azotaban a la vez en tu corazón.
Al parecer no eres tan fuerte... dejas de resistirte y tomas la mano de la muerte que ya no se escondía bajo una capucha, no se oculta porque comprende tu agonía. No se oculta porque a ella le pasó lo mismo que a ti. Se quita la capa y te dice "No es tiempo de morir, no vine por eso" la miras interrogante y agrega " tu dolor es tan grande, que me libera... lo siento, en verdad". Se quita la enorme capucha, te la entrega junto con su hoz y te dice "ahora es tu turno" y se abre paso al infierno para seguir sufriendo allá.
Sigues viva... pero eres la muerte... eso te queda por haber vuelto a confiar en el amor, pero el amor en ti está maldito.
y Maldito, maldito también el destino que no te dejó morir y te obliga a ver al hombre que te hizo esto y hacerlo sufrir... pero aún lo amas... por eso maldito amor y maldito destino.
"Al menos vives" te dicen unos, "hay gente peor" te dicen otros y tu piensas "¿gente peor? Eso lo dicen porque no conocen mi vida" y es verdad, no la conocen... yo te conozco y te digo:
"Se fuerte, amiga, yo no te dejaré sola jamás, y esperaremos juntas a que te quites este horrible hábito negro de encima, ya no sufrirás más porque cada vez que flaquees, yo te levantaré...
Jamás te dejaré, porque te amo"
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