Era como en King-Kong: insectos gigantes nos rodeaban. Un gusano cae sobre Sandra, cuando traté de salvarla, el anélido le quitó la ropa. La vi en paños menores frente a mí, a tan solo unos centímetros. Hipnotizado, me acerqué a ella, la besé e hicimos el amor mientras se nos acercaban para deborarnos el resto de los insectos. Fue el momento más erótico de mi vida. Ahorta solo estoyu seguro de dos cosas, primero: no volveré a ver King-Kong de noche; segundo: no podré mirar a Sandra a los ojos otra vez.
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viernes, 19 de septiembre de 2014
"El porqué del oleaje del mar"
"No puedo", dice él.
"Si puedes", responde ella.
"No lo entiendes"; continúa él.
"Lo entiendo, he sentido eso antes y sé que tu puedes hacerlo", dijo ella.
Esta batalla nació muchos años atrás, ellos han seguido en está guerra tras eónes, pero él no tiene reacción, no es valiente, se esconde, corre y vuelve cada vez, pero nunca encontrará su camino si no deja de pensar tan pesimistamente.
Una vez, hace mucho tiempo, el mar vio a la mujer de sus sueños: ella era perfecta. Sus pequeños pies jugaban en la arena, el mar la tocaba muy delicadamente. La arena presenció la romantica escena y el amanecer de este mágico amor.
La muchacha permaneció junto a su amor el mar todo el día y toda la noche, a veces jugaban a veces reían... a veces lloraban. El mar no supo que sucedería con ella, él sólo era feliz disfrutando esos hermosos momentos a su lado.
Al próximo día, el sol salió nuevamente
Edén
Lindo pajarillo que visita mi jardín,
no dejes de tomar su polen,
no dejes de beber el dulce néctar de mis flores
y embellecer la pureza de éste paisaje cautivador,
que mientras tu eres un tierno pajarillo,
yo me convierto en cada planta de la que absorbes su amor, por eso cálida avecilla de Dios,
toma todo de mí cada segundo,
porque fuiste creado para ésta tarea,
y yo para darte todo de mí,
juntos creamos un ciclo perfecto de vida,
por eso rey de los cielos,
canta para mí por siempre tu tonada de fertilidad,
para así darme cada día un nuevo amanecer.
martes, 26 de agosto de 2014
Cuando avisto tu sonrisa, aunque lejos te encuentres, el viento me trae su aroma y eleva las palpitaciones de mi frío corazón, que solo anhela que tu voz arrulle mis sueños desolados. Ya no aguanto esta agonía de amanecer sin tu sonrisa, por eso te lo ruego, dulce flor de medio día, evita voltear a verme o mejor ven y acércate, pero te juro amor mio, que la muerte ya no tarda y su voz me estremece, solo decídete de una vez... y dime ya si aun me quieres.
Escrito para un buen amigo
Gerson Sepúlveda
domingo, 11 de mayo de 2014
Caminaste dormido
El calor abrazador que emanaba de aquel fogón en la habitación conjunta, me mantenía en un terminal estado de somnolencia, del cual no podía escapar ni con el café más delicioso de la tierra.
Me sentía atrapado en los brazos del sofá rojo con toques románticos, que me arrulla cada día a esa hora . Aunque ansiaba escapar del placentero sueño que luchaba por llevarme consigo en cualquier instante, la somnolencia me traía encadenado y no me permitía seguir con mis labores académicas.
Fue entonces, cuando a punto de rendirme en los brazos de Morfeo, te vi cruzar el laberinto de pasillos y pasadizos característicos del monumental colegio de varones eclesiásticos. Quise soltar el lápiz con el que revisaba las pruebas, mas éste ya se encontraba en el piso, junto con varios papeles. Volví a mirar en la dirección que te había divisado hace tan solo un instante, pero ya no estabas ahí. De pronto, un grito desgarrador brotó de la habitación contigua, en la cual el fuego avivaba con fiereza.
Tenías la cabeza sometida al poderío infernal de las brasas y un compañero tuyo, con las manos cubriéndose la cara aterrado, de rodillas junto a ti sollozaba con la respiración entrecortada.
Luego de dudar un momento tras el shock, corrí a zafarte de las garras animalescas de las llamas que se defendían y no querían perder la contienda. Cuando logré al fin rescatarte del fuego, trozos de tu piel caían de a gotas a mis pies.
El chico volvió a gritar y caíste de bruces frente a mi con la mirada suplicante, pero perdida quizá en una pesadilla de terror.
- solo dormía... solo dormía - dijiste. Y la vida te abandonó sin más.
lunes, 24 de febrero de 2014
Ever
La Gente no sabe de lo que habla cuando trata de definirnos
Solo soñar con verte, me alegra como si te viera en realidad
Dentro de nuestros corazones, siempre nos perteneceremos el uno al otro
Vuelve pronto a casa, que todo está vacío sin tu presencia
Regresa antes que tu aroma se esfume
Te extraño como nunca y como siempre
I'm always thinking in you
And i know than you too
For that, i know than our love is real
Because even if we aren't together all the time
We are feeling the one to the other
Our love is only and for ever
Nobody will understand it
I just want YOU understand... than i love you.. ever
Ever
viernes, 21 de febrero de 2014
Mi tesoro
El origen de las especies - Charles Darwin
Los principios Matemáticos - Isaac Newton
Historia de Chile Tomo I - Francisco Encina
Historia de Chile Tomo II - Francisco Encina
Historia de Chile Tomo III - Francisco Encina
Historia de Chile Tomo IV - Francisco Encina
Manual de Historia De Chile - Alfonso de la Peña
El Conde Nicanor - Juan Manuel
Papelucho y el marciano - Marcela Paz
Mi hermana Ji, por Papelucho - Marcela Paz
Papelucho perdido - Marcela Paz
Papelucho detective - Marcela Paz
Papelucho historiador - Marcela Paz
Una niña llamada Ernestina - Enriqueta Flores
Sacha en el Reino de los árboles - Ciro Alegría
La edad del pavo - Carlos Ruiz-Tagle
Una joven a la antigua - Louise M. Alcott
La Porota - Hernan Del Solar
Gracia y el Forastero - Guillermo Blanco
El último grumete de La Baquedano - Francisco Coloane
El ruiseñor y la rosa y otros cuentos - Oscar Wilde
El llamado de la selva - Jack London
Cuentos de la Selva - Horacio Quiroga
Ben-Hur - Lewis Wallace
Werther - Wolfgang Goethe
La juventud de los 8 primos - Louise M. Alcott
Cuentos para Marisol - Marta Brunet
Cuentos de amor, locura y muerte - Horacio Quiroga
Sandokan - Emilio Salgari
Poema del Mio Cid - Anónimo
Los tres mosqueteros - Alexandre Dumas
La Odisea - Homero
La Iliada - Homero
Ivanhoe - Sir Walter Scott
Historia de dos ciudades - Charles Dickens
Don Quijote de la Mancha - Miguel de Cervantes
El principe y el mendigo - Mark Twain
Don Juan Tenorio - José Zorrilla
Tom Sawyer - Mark Twain
Simbad el marino/ Alí Babá y los 40 ladrones - Anónimo
Oliver Twist - Charles Dickens
Ocho Primos - M. Louise Alcott
Moby Dick - Hernán Melville
Mi querido enemigo - Jane Webster
Marianela - Benito Perez Galdés
Los hijos del Capitán Grant - Julio Verne
Las minas del Rey Salomón - H. Rider Haggard
La vuelta al mundo en 80 días - Julio Verne
Hombrecitos - Louise M. Alcott
Fábulas de Samaniego
Fábulas de Iriarte
Fábulas de la Fontaine
Fábulas de Esopo
El principito - A de Saint Exupery
El maravilloso viaje de Nils Holgerson - Selma Lagerlof
El libro de las tierras vírgenes - Rudyard Kipling
El corsario negro - Emilio Salgari
David Copperfield - Charles Dickens
Cuentos tradicionales - Hans Christian Anderson
Corazón - Edmundo de amicis
Colmillo Blanco - Jack London
Cinco semanas en globo - Julio Verne
Capitanes Intrépidos - Rudyard Kipling
Bajo las lilas - Louise M. Alcott
Aventuras de Sherlock Holmes - Arthur Connan Doyle
Aventuras de Arthur Gordon Pym - Edgar Allan Poe
Antología de tradiciones peruanas - Ricardo Palma
Antología de mitos y leyendas griegas
Antología de cuentos hispanoamericanos
Antología de cuentos de misterio
20.000 lenguas de viaje submarino - Julio Verne
Platero y yo - Ramón jiménez
Narraciones extraordinarias I - Edgar Allan Poe
Nada menos que todo un hombre - Miguel de Unanumo
Miguel Strogoff - Julio Verne
La vida es sueño - Pedro Calderon de la Barca
La tía Tula - Miguel de Unanumo
Las noches blancas - Fedor Dostoievski
Hamlet - William Shakespeare
Genoveva de Branante - Cristobal Schenid
Fuenteovejuna - Lope de Vega
El viejo y el mar - Ernest Hermingway
El mercader de Venecia - William Shakespeare
El mejor Alcalde, el Rey - Lope de Vega
El loco estero - Alberto Blest Gana
El jardinero - Rabindranath Tagore
El diario de Ana Frank -Ana Frank
El burlador de Sevilla - Tirso de Molina
El avaro - Moliere
Edipo Rey - Sofocles
Dos años de vacaciones - Julio Verne
Cyrano de Bergerec - Edmond Rostand
Cuentos de Pedro Urdemales - Anónimo
Antología de cuentos chilenos
Abel Sanchez - Miguel de Unanumo
Sin familia - Hector Malot
El niño que se fue en un árbol - Jackeline Balcells
Edad Prohibida - Torcuato Luca de tena
Dónde estás Constanza... -Jose Luis Rosasco
Golondrina de invierno - Victor Domingo Silva
El país de las sombras largas - Hans Ruesch
La luz y la carne - Oscar Wilde
Lazarillo de Tormes - Anónimo
El niño que enloqueció de amor - Eduardo Barrios
Viaje al centro de la tierra - Julio Verne
Teatro y fantasía, 3 obras de teatro infantiles / Adaptación
Poesía Chilena /selección
Robinson Crusoe - Daniel Defoe
Robin Hood - Anónimo Inglés
Mi amigo el negro - Felipe Alliendo
María -Jorge Isaac
Mama Rosa - Fernando Debesa
Los viajes de Guilliver - Jonathan Swift
Los piratas de Malasia - Emilio Salgari
Los amigos de Ernestina - Enriqueta Flores
Las mejores fábulas / Antología
La Isla del tesoro -R.L. Stevenson
La cabaña del tío Tom - E. Beecher Stone
La Amortajada - María Luisa Bombal
Jane eyre - Carlota Brontë
Heidi - Jane Spiri
El velero en la botella / El cepillo de dientes - Jorge Díaz
El último mohicano - Fernimore Cooper
El Rey de los atunes - Hernán del Solar
El libro de las maravillas -Marco Polo
El faro del fin del mundo - Julio Verne
El fantasma de Canterville - Oscar Wilde
El día de las bacterias - Felipe Alliende
El collar de perlas negras - Manuel Peña M.
Cuenta-Mundo - Gabriela Mistral
Cuentos escogidos - Oscar Wilde
Cuentos de américa / Antología
Bola de sebo y otros cuentos - Guy de Maupassant
Azabache - Anna Sevell
Aquellas mujercitas - Louise M.Alcott
Antología de leyendas y tradiciones - Alfonso Calderon
Antología de Gilbrán Jalil Gilbrán - Floridor Pérez
Un corazón sencillo - Gustave Flaubert
Los relojes - Agatha Christie
Muerte en la vicaria - Agatha Christie
El caso de las muñecas semenjantes -Agatha Christie
Los crímenes de la Rue Morgue - Edgar Allan Poe
Charlie y la fabrica de chocolates - Roald Dahl
Pregúntale a Alicia - Anónimo
Rockeros Celestes - Dario Oses
Tras el sol - Velma Walis
Mujeres alzando el vuelo/ Antología poética
Guía para la vida, por Bart Simpson - Matt Groening
De soliloquios y fantasmas obsesos - Pedro Alfonso Araya
El túnel - Ernesto Sabato
Crónica de una muerte anunciada - Gabriel García Marques
Cinco pepitas de naranja - Arthur Connan Doyle
El alquimista - Paulo Coelho
Quique Hache detective - Sergio Gomez
Cuentos II - H.P. Lovecraft
Ardietne paciencia - Antonio Skarmete
Un viejo que leía novelas de amor .Luis Sepúlveda
Historia de una gaviota y del gato que le enseñó a volar - Luis Sepúlveda
Juventud en éxtasis . Carlos Cuauthemoc Sanchez
La vida por delante - Miley Cyrus
Los crímenes de la luna llena - Kit Whitfield
El prisionero del cielo - Carlos Ruiz Zafón
El juego del ángel - Carlos Ruiz Zafón
La sombra del viento - Carlos Ruiz Zafón
Los cuentos de Beedle el Bardo - J.K. Rowling
El código Da Vinci - Dan Brown
Narraciones extraordinarias II - Edgar Allan Poe
Robert Pattinson - Paul Stenning
Los trenes van al purgatorio - Hernan Rivera Letelier
El milagro más grande del mundo - Og Mandino
Thunder-J - Romina Echaniz
El Zahir - Paulo Coelho
Yerma - Federico García Lorca
La dama de las carmelias - Alejandro Dumas Hijo
Verdades y cuentos - Romina Echaniz
Cómo escribir realmente mal - Anne Fine
Niebla - Miguel de Unanumo
La perfección del Yoga - A.C. Bhaktivodanta Swami Prabhupäda
Francisca, yo te amo - José Luis Rosasco
La hija del silencio - Morris West
Cuentos de la selva - Juan Tejeda
Abismo - Peter Benchley
Alsino - Pedro Prado
Las aventuras de un maletín negro - A. J. Croning
Dejad a los niños - John Saul
Crepúsculo - Stephanie Meyer
Luna Nueva - Stephanie Meyer
Eclipse - Stephanie Meyer
Amanecer - Stephanie Meyer
Guía ilustrada de la saga Crepúsculo - Stephanie Meyer
El desafío del amor - Alex Kendrick
Cuidado y educación de los perros - Arthur Frederick Jones
200 juegos y dinámicas - Victor Villegas
Libro Quinto - Guzmán Maturana
Como civilizar a su troglodita - Isabel Allende
Relaciones públicas - Pablo Eyzaguirre Chadwick
P.S.U. Matemática
P.S.U. Lenguaje y comunicación
Ciencias 2° humanidades - Luis Zavala V.
Curso de matemáticas elementales / Geometría - Dr. Ricardo Poenisch
Selecciones del Roader's Digest / Lo mejor de revistas y libros
Tiempo de esperanza - Mark A. Finley
La gran esperanza - Elena G. de Whitle
Nuevo testamento / Salmos
¿Qué enseña realmente la biblia?
El libro del Mormón, otro testamento de Jesucristo
La biblia Latinoamericana
Historias de Jesús
La biblia / Dios Habla hoy
Santa Biblia
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lunes, 17 de febrero de 2014
Pensamiento de agricultor
Quisiera ver nacer la semilla
desde el vientre de mi tierra,
quisiera verla y conocer la libertad.
Quisiera ver brotar a la ingenua confianza,
soñando que nunca la traicionaran.
Quisiera ver crecer el tallo de la fidelidad incondicional,
anhelando ser eterna en su eterna falsedad.
Quisiera ver la hoja y fruto de mi árbol,
quisiera que creciera y que fuera verdad,
porque realmente nunca cayó la semilla...
Porque se secó al yo soñar,
pues los sueños de mi huerta
no son sueños en realidad,
solo son mentiras mentirosas
que buscan engañar.
Quisiera ver nacer la semilla
desde el vientre de mi tierra,
quisiera tan solo que mi huerta fuera real.
Nada es lo que fue, y lo peor es que nunca volverá a ser lo que era...
quisiera vivir de nuevo en la
quisiera vivir de nuevo en la
mentira, que sufrir la agonía de mi realidad,
quisiera volver a dormir y seguir soñando ese
quisiera volver a dormir y seguir soñando ese
hermoso sueño, ese en el que estábamos tu y yo fingiendo ser eternos,
sin saber que la muerte
sin saber que la muerte
estaba al acecho, ese en el que mirándome a los ojos me besabas,
ese en el que me engañabas,
ese en el que me engañabas,
pero yo seguía viviendo feliz... porque no lo sabía.
Doy vueltas en la cama, no puedo dormir, la oscuridad aun es espesa, mis ojos no se acostumbran a ella, llevo horas tratando de descansar, pero mis pensamientos me atormentan, siento que la cabeza me va a estallar. De pronto las sábanas comienzan a sofocarme, me cubren hasta la cabeza y no me dejan escapar, colores con movimientos estrambóticos me rodean, lucho contra mi apresador, pero es imposible, entonces la cama empieza a ceder y caigo en un agujero negro aún encerrada en mi cobija. Nunca dejo de luchar, y nunca dejo de caer.
Sigo dando vueltas en mi cama, no puedo dormir, la oscuridad aun es espesa... ¿alguna vez podré acostumbrarme a ella?
Sigo dando vueltas en mi cama, no puedo dormir, la oscuridad aun es espesa... ¿alguna vez podré acostumbrarme a ella?
martes, 28 de enero de 2014
II
Escuché como caían los trozos de vidrio cuando lo empuje por la ventana. Su cuerpo inerte 15 pisos abajo lucía como una obra de arte, su sangre escurría y se había despedazado.
Se que no debería haber mirado por la ventana para ver como se desangraba al impactar en la acera, y aunque piensen que estoy en un estado psicótico, disfruté tanto verlo morir.
Tantas veces me golpeó, me cortó, me empujó... me violó.. nadie me puede quitar este momento, me lo merezco, merecía ver su cara de terror mientras caía, esa misma cara que yo ponía cuando el se enfadaba conmigo por absurdas nimiedades. No me arrepiento de haberlo asesinado.. digan lo que digan.. piensen lo que piensen. No cambiaría el pasado.
Mi propia antagonista
Sales de clase, no te importa si pierdes materia, si el profesor te mira mal; solo te largas, porque estas desanimada y no querías estar ahí. Solo tomas tu mochila y sales. Fuiste valiente.
No tienes nada que hacer... leer es una lata, escribir te apesta (ni siquiera lo haces bien) así que caminas fuera de la universidad, te diriges a algún lugar tranquilo y escondido para fumar tu weed y huir de este mundo. No has sufrido, no tienes problemas en casa, solo eres rebelde porque te sientes perdida en este mundo. Te falta Dios, te falta un propósito, algo por lo que seguir luchando. Si quiera un hombre para hacerte refunfuñar y con eso darle una pequeña, pero gentil brisa a tu barco estancado. Pero nunca has estado con alguien, no sabes lo que es el amor, ni el dolor de la desilusión... en el fondo... no conoces lo que es la vida en su completa esencia.
viernes, 17 de enero de 2014
El último vuelo
Miro por la ventana de mi penthouse, estoy en la cima del mundo, veo la vida desde el cielo, y aún así siento que me sumerjo en un abismo de oscuridad. Camino hacia el balcón y el viento me da un azote con el envolvente aroma de la cálida arena, que me lleva a pensar en mis años de juventud, cuando vivía sin preocupaciones, sin responsabilidades.
Pensar en mi niñez me causa nostalgia. Apoyado en la barandilla admiro la inmensidad del océano en su plenitud, cubierto de ese naranja característico. Enciendo un cigarrillo, el último de mi vida, el humo me envuelve en una nube que me obliga a dejar rodar una lágrima por mi mejilla.
Echo un último vistazo a la nota que le dejé a Dominique en la mesita de centro. Apago el cigarrillo y me subo automáticamente al barandal. Respiro profundamente, abro mis brazos y me lanzo al vacío... las lágrimas salen ahora a borbotónes de mis ojos. El viento es perfecto... veo el piso acercarse a mi rostro, cierro los ojos con los brazos aún extendidos y disfruto como vuelo.
jueves, 9 de enero de 2014
Bomba de tiempo
"¿En que pienso? Pienso en como tomar el bus sin desmoronarme por la pena, pienso en como hacer que los demás piensen que estoy bien, pienso que a veces pienso demasiado y también que a veces pienso muy poco. Pienso que ahora estoy pensando en lo mucho que me duele la cabeza, y mientras sigo escribiendo estas palabras, pienso que seguiré pensando hasta el tiempo menos pensado, y aunque me sangre la sien de tanto pensar, no puedo dejar de hacerlo, porque pienso que si dejo de pensar, entonces dejo de existir."
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