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sábado, 23 de junio de 2018

Soy la obscuridad

En una lejana villa del sur de California, hace mucho, mucho tiempo, la obscuridad reinaba a mi al rededor. No podía distinguir un amanecer de la temible noche eterna. Los animales dejaron nuestras tierras en el segundo mes después de que todo empezó. Los que no se fueron, sucumbieron a la locura que nos consumía. Los niños terrosos ya no corrían, la risa había abandonado sus inocentes rostros y solo podía leerse en su mirada, la triste y desolada huella de de una adultez precoz. Las mujeres eran más bellas con la luz de la penetrante luna, sin embargo, sus almas se hallaban perdidas en sus ojos por culpa de los lujuriosos y salvajes hombres que, tras la obscuridad sentenciadora, encontraban en ellas el calor que no les permitía el sol.. La humanidad se había apartado de nosotros. Muchos murieron a causa de la desesperación, hombres, mujeres, niños y ancianos, indiscriminadamente. No existía ya la piedad, hace mucho había desaparecido. La misericordia era nada más que un mito cavernario, y al más mínimo atisbo de esperanza, los monstruos del delirio constante se encargaban de taparla bajo  una gruesa capa de lodo. No había escape... los hombres dejaron de ser hombres y se convirtieron en bestias. 


Eso es todo.





¿Creían que había un final? 
¿Creían que iba a decirles como salimos de esto?



Si ni siquiera sabíamos porqué nos había abandonado el creador...


Han pasado  más de cincuenta años  desde que la penumbra nos inundó...


Si muero y todo esto ha terminado, espero que sirva como parte de la historia...


No se si fue Dios quién nos castigó por nuestros pecados. No se ya si dios existe, solo se lo que veo, lo que vivo, respiurro y siento en mis entrañas.


Tenía solo 6 años cuendo esta tortura apocalíptica comenzó. Ya olvidé como eran los colores, olvidé el amor, olvidé como vivir, lo único que no puedo olvidar, es el miedo, el dolor y la constante sensación de desesperación que aviva aún su llama en mi interior y se acumula tanto que ya está enraizada en mi forma de ser. Soy parte de ellos.


Soy parte de la obscuridad.

Pasión

La pasión es una especie de "enfermedad", se padece y no sabemos muchas veces como frenar ese sentimiento. Es un "estado" antes de nuestra realidad, ya que la pasión es ciega y nos "ciega de nuestra realidad". Al tener demasiada pasión, nos volvemos menos inteligentes y esto nos provoca, a su vez, un desequilibrio en el alma, ya que la pasión es pasajera, momentánea, se apaga con el tiempo, incluso, se podría decir que tiene una fecha de vencimiento. Nos quita la fuerza de voluntad y nos vuelve esclavos. Respondemos cosas como "no sé porqué lo hice"; "no sabía lo que estaba haciendo"; "fue como un sueño y solo al 'despertar', entendí lo que había hecho"...

Ausencia



Aunque tengo músculos y huesos, soy frágil.
No entiendo éste mundo, aunque a los otros se les haga fácil.
Atrapada en un barril, con cadenas y un fusil.
De mis manos se sostiene y el miedo lo contiene.

-DISPAROS-

De repente se desprende un suspiro de mi boca.
Y un grito que se ahoga con mi último aliento.
Trata de escapar de las nubes del tormento.
Que me ciegan e impiden mi caminar por un momento.
-LOCURA-

Me ata un collar de palomitas de maíz.
Me presiona fuerte y duro y me baña de anís.
Pero se deshace todo en tan solo un parpadeo.
Y ensordece mis oídos un extraño jadeo.
-DESESPERANZA-

Caigo del columpio, porque aún estoy atada.
No me sostiene el suelo, porque se ha transformado en lava.


viernes, 19 de mayo de 2017

Canción de las dos aves heridas

Por fuera soy una persona que aparenta ser fuerte,
Por dentro, mi corazón destrozado se inunda en un océano de lágrimas.
Año tras año hago mejoras y con mis pequeños trabajadores,
Sin embargo, sigue y sigue inundándose.
Desde abajo, desde arriba.
Las paredes trizadas botan muros tras el cansancio.
Mis pequeños trabajadores, exhaustos, pegan y unen otra vez.
El pasado me persigue aunque trate de taparlo con una manta de ingenuidad.
(La más gruesa que tengo).
No es mi culpa ser así: las heridas aún arden.
Siento que hay alguien que puede entender (siempre lo hay),
Pero no lo encuentro, creo verlo y sólo es humo.
La contención podría ayudarme, pero más la paciencia.
Mi corazón no puede más, está tan débil.
Lo quiere, lo intenta, se pierde en la obscuridad.
Mis trabajadores a estas alturas caen rendidos.
Las lágrimas son más poderosas que ellos y se empujan para salir.
En verdad, si soy fuerte, supongo.
Tantas ganas de morir, años deseando desaparecer...
Solo quiero descansar...
Es difícil la vida, un constante trabajo sin paga.
No siempre hay consejeros y si hay no saben todo.
Al borde de un puente imaginando mi muerte.
Veo mi descanso eterno.
En verdad la recompensa está en el más allá?
O tengo que esperar en vida para descansar en paz?
Ya no puedo contar las veces que he meditado en esta orilla.
Miró la velocidad de los autos y calculo cuando saltar.
Al final siempre pienso que superaré mi tormentoso pasado,
Y no dañaré a mi amado con mis traumas,
Pero, cómo alguien dañado puede no dañar?
Ahora lo entiendo!
(Quizá siempre lo supe, pero al ser poeta, primero siento y luego pienso)
El también está herido y por eso me hiere
Como ayudarlo? Como ayudarme?
Yo abro mi corazón, pueden leerme con facilidad.
Pero el, cual muralla impenetrable, no permite sus sentimientos ver.
Como juzgarlo con mi juicio nublado?
Como juzgarme él con su ceguera para juzgar?
Dos aves heridas que se curan mutuamente o,
Dos aves moribundas picoteando las llagas del otro?
Cura mis alas y en tus manos posando emprenderé mi vuelo.
Tu, que eres más alto, tómame y elévame.
Prometo no irme y calmar el dolor de tus alas rotas conjuntamente.
Por eso,
Volemos juntos.
Que el viento con el que luches, sea mi lucha también.
Déjame volar a tu lado y enfrentar juntos altas cumbres.
Cura mis alas, yo sano las tuyas.
Reinemos juntos los cielos.
No me dejes caer.
No permitas que vuelva a este puente anhelando mi último vuelo,
El vuelo agonizante del fin.

miércoles, 15 de marzo de 2017

Les dejo la portada de mi primer libro, hermoso <3 la hizo mi amigo Alejandro Toledo Garrido, excelente ilustrador, pueden buscarlo en facebook. Él también está haciendo la portada de mi próximo libro. Espero de todo corazón que les guste esto. Es algo sencillo, solo para empezar, para tomarle el gustito a esto. Es genial cuando la gente te apoya de esta manera, me siento muy feliz y agradezco mucho a todos quienes lo han comprado y a quienes lo comprarán. Besos.

sábado, 26 de septiembre de 2015

Tu pulso enloquece, tu cuerpo se enfría, tus ojos se cierran mientras ves los últimos rastros de tu vida, alejándose y sabes que por fin llegó el fin que tanto anhelabas.
La soledad se sienta a tu lado en esa antigua y deteriorada estación y te dice: "¿ves amiga mía? nacimos el uno para el otro, seremos compañeros para siempre. Yo soy tu amiga, tu amante, incondicional y sincera... tu eres mía y yo tuya". Entonces comienzas a llorar en sus brazos y le dices: "Si eres todo eso, ¿Por qué no me advertiste que esto podía pasar? ¿por qué no me dijiste que no confiara de nuevo en el amor? ¿Que no era para mi?.
Esa noche te vi llorar amargamente. El desamor se desbordaba de tus ojos en lágrimas que parecían bolas de fuego... eso es porque te incendiabas de agonía por dentro.
"Soy fuerte" repetías mientras tratabas de apartar su dulce rostro de tus pensamientos. Pero su faz iluminaba tu mente en un tormentoso halo de luz insoportable. Mil cuchillos se azotaban a la vez en tu corazón.
Al parecer no eres tan fuerte... dejas de resistirte y tomas la mano de la muerte que ya no se escondía bajo una capucha, no se oculta porque comprende tu agonía. No se oculta porque a ella le pasó lo mismo que a ti. Se quita la capa y te dice "No es tiempo de morir, no vine por eso" la miras interrogante y agrega " tu dolor es tan grande, que me libera... lo siento, en verdad". Se quita la enorme capucha, te la entrega junto con su hoz y te dice "ahora es tu turno" y se abre paso al infierno para seguir sufriendo allá.
Sigues viva... pero eres la muerte... eso te queda por haber vuelto a confiar en el amor, pero el amor en ti está maldito. 
y Maldito, maldito también el destino que no te dejó morir y te obliga a ver al hombre que te hizo esto y hacerlo sufrir... pero aún lo amas... por eso maldito amor y maldito destino.
"Al menos vives" te dicen unos, "hay gente peor" te dicen otros y tu piensas "¿gente peor? Eso lo dicen porque no conocen mi vida" y es verdad, no la conocen... yo te conozco y te digo: 
"Se fuerte, amiga, yo no te dejaré sola jamás, y esperaremos juntas a que te quites este horrible hábito negro de encima, ya no sufrirás más porque cada vez que flaquees, yo te levantaré...
Jamás te dejaré, porque te amo"

...


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La Vida que me diste, fue una vida color de rosa:
- Las aves cantaban cada mañana.
- El sol era quien me despertaba y el aroma de la polera que me diste, anunciaba que el día podía ser perfecto.
- Contigo, la oscuridad cedía, y el rosa teñía mis momentos.
- Estuve mal, es cierto, pero la explosión de felicidad que me invadía cada vez que oía tu voz... me hacía olvidar el mundo a mi al rededor.
- A veces todo se volvía oscuridad, es cierto, pero un momento contigo apartaba todas las tinieblas y respiraba tranquila.
- Te amé, te amo y te amaré.
-Te extrañé, te extraño y te extrañaré.

¡AHORA ME QUITAS TODO Y ME DEJAS SOLA!
- Todo aparenta ser oscuridad.
- Te pedí ayuda y tu respuesta fue: "ya no".
- Volteaste la cara y quitaste tu mano.
- Con otros dolió... pero tu me asesinaste.
- ¿Puedo vivir? Puedo vivir, pero no quiero esta clase de vida.
- Yo te soñé y apareciste... ¿Por qué debo tolerar que me abandones?
- Tu te llevaste mi antigua oscuridad... pero también me trajiste una nueva... más espesa...