II
Escuché como caían los trozos de vidrio cuando lo empuje por la ventana. Su cuerpo inerte 15 pisos abajo lucía como una obra de arte, su sangre escurría y se había despedazado.
Se que no debería haber mirado por la ventana para ver como se desangraba al impactar en la acera, y aunque piensen que estoy en un estado psicótico, disfruté tanto verlo morir.
Tantas veces me golpeó, me cortó, me empujó... me violó.. nadie me puede quitar este momento, me lo merezco, merecía ver su cara de terror mientras caía, esa misma cara que yo ponía cuando el se enfadaba conmigo por absurdas nimiedades. No me arrepiento de haberlo asesinado.. digan lo que digan.. piensen lo que piensen. No cambiaría el pasado.