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miércoles, 28 de agosto de 2013

Percy Jackson y el tesoro de Poseidòn.
(Adaptación para concurso)
lean los libros, Vayan al cine, no me pagan por publicidad, pero es bueno hacer ejercicios como estos, trabajos de fans hacia sus queridos personajes.
Espero lo disfruten.

Son las vacaciones de verano, las clases quedan atrás, el sol es absorbido por mi piel de un manera tan exquisita... Es tiempo de viajar con mis amigos. Éste era un viaje que quería evitar a toda costa, pero mi padre insistió en que fuera, el agoniza, me mandó a buscar algo que lo salvaría, que le devolvería la fuerza que estaba perdiendo, algo que le habían hurtado hace muchos años. Es un lugar muy alejado, prácticamente es viajar al fin del mundo. Annabeth y Grover irán, lógicamente, después de todo, son mis amigos (Grover no se puede separar de mí, y Annabeth jamás se perdería una aventura de esa índole).

Fue mucho tiempo de viaje, pensé que serìa perfecto ir en Grifos, pero acá hace muchísimo frío, Chile está al otro lado del mundo... asì que es como... obvio.
El mito dice que en Chile, principalmente en Chiloè, existe un barco tripulado por brujos poderosos, marineros fallecidos en el océano o pescadores apasionados por él  Emerge desde la obscuridad, completamente iluminado, pareciese que llevara fiesta en la superficie y se oculta tras una neblina que el mismo genera. No hay que mirarlo porque mueres, o sufres terribles deformaciones. Dicen que te puedes unir a ellos, surcar los mares y conocer maravillosos tesoros.

A mí todo me suena a pamplinas, pero me he sorprendido tanto el último tiempo que, no tenìa más opción de creer. Nos acercamos a los ciudadanos, para preguntarles si sabían como encontrar el barco, sin embargo, todos nos responden casi lo mismo: "no, no, no mijito, no se meta en cosa del diablo".Entonces un hombre de muy mal aspecto se nos acerca de manera misteriosa, y nos entrega una nota que dice:

"AL FINAL DEL CAMINO DE ROCAS SE ECONDE ALGIEN QUE LOS PUEE AYUAR Y MOSTRARLE EL CAMINO AL DIAULO, NO LE GUTA NAITA QUE LA MOLESTEN, ASI QUE JERA MEJOL QUE LE PAGUEN BIEN BIEN, PORQUE NO CUALQUIERA TE LLEA PA YA."

Suena muy escabroso, pero la vida de mi padre esta en peligro, y si el muere, el control de las aguas y de la tierra se pierde y habrían un gran cataclismo que acabaría con la tierra. Asì que vamos por el camino de las rocas hasta el final, y nos encontramos frente a una cueva muy obscura e imperceptible al ojo humano. Al entrar notamos que en las paredes hay muchas marcas, como jeroglíficos que, se me hacen extrañamente familiares. En lo profundo de la húmeda caverna resplandece una luz grisácea, ahí yace en un pequeño charco una criatura que no esperaba ver jamás. Una Sirena.
- ¿quiénes son? - dijo dentro de mi cabeza - y, ¿qué hacen aquí? -
- Hola - digo, tratando de parecer seguro, pero la voz se me corta al instante - so-soy Percy Jackson. - Carraspeo para sacar una voz mas imponente - Soy el hijo de Poseidòn, dios del mar y los terremotos, ella es Annabeth Shase, hija de Atenea, diosa de la guerra y la sabiduría, y el es Grover, mi mejor amigo y mi protector-.
- y ¿qué deseas de mí "hijo de poseidon"- responde en tono burlesco.
Los demás me observan con mucha curiosidad. Me vuelvo a aclarar la voz para responder:
- Quiero que me guíes al Caleuche, y si no es a ellos, al tesoro de mi padre que ellos hurtaron hace años.
Ella se carcajea largamente, luego su cabello verde se ilumina y salen chispas de sus ojos.
- ¡NO PUEDES BUSCAR AL CALEUCHE NIÑO TONTO! ¡NO SOLO TE MATARÁS, SINO QUE ARRASTRARÁS A TUS AMIGOS EN TU VERGÜENZA!
Eso si lo escucharon todos, será mejor hacer lo mio, me concentro y la elevo en un chorro de agua, la mantengo en una burbuja y le lanzo mas y mas chorros que la golpean y asustan, la bajo y hago que los chorritos den piruetas, todos ríen y la sirena entra en confianza.
- Perdóneme amo, le llevaré y seguiré hasta los confines del mar y hasta que yo muera. Verá usted, señor, el Caleuche cuando se avería, se acerca a la orilla, de eso no se preocupe, que ya me encargo yo; ahí el barco suele asesinar o llevarse a quien encuentre en la playa o el muelle, ahí usted con mucho respeto los convencerá de que lo lleven, pero nunca deben saber su verdadera identidad, amo.-
- Solo dime Percy, por favor.-

Nos dirigimos entonces a una playa, y la sirena cumple con su parte y el barco llega a la orilla, me ven y bajan unos marinos, siempre con la cabeza gacha, les explico que soy un alma perdida en esta tierra, y que anhelo surcar los mares para siempre. Todos posan sus miradas en mi, me toman de los brazos y me arrastran hacia el barco. Más que despiadados asesinos, parecen condenados.

He pasado 6 días sobre este barco, he conocido historias muy trágicas de algunos tripulantes, recorrimos los mar del sur de Chile embrujando personas que, atraídas por la codicia o mera curiosidad de nos acercaban. Ya es hora de preguntarles sobre el tesoro de mi padre.
-¡Oh, si! es un juguete bastante especial ese -dice uno- no es una historia muy conocida... ¿dónde la escuchaste?
Me encojo de hombros.
- ah, bueno no importa, estamos a una hora de el lugar ¡HEY MARIO, A LA ISLA!, verás, la isla a la que vamos se llama "Le isle di mort", se supone que significa la isla de la muerte, pero el borracho que le puso el nombre solo unió palabras, el idiota le robo ese juguete de las mismas manos de Poseidon, nunca supimos como, ya se convirtió en leyenda, aunque la leyenda no dice que nosotros lo asesinamos al conocer su valor, deberíamos tener el crédito, pero mejor así, porque no nos buscan caza recompensas...
Yo escucho atento mientras navegamos, solo espero que los chicos están bien, nunca he estado tanto tiempo sin Grover.
Llegamos a la isla y no es mas grande que mi salón de clases, tiene un par de árboles y una gran roca. Nos bajamos (algunos marinos y yo) y caminamos hasta la roca.
- No solo de oro vive un pirata -dijo uno de ellos al empujar la roca- bajemos -agrega cuando se abre paso una escalera frente a nosotros. Bajamos muchos escalones hasta legar a una cámara donde no había más que un cofre en medio.
- Como el nuevo y el curioso- dijeron entre risas - tienes el honor de abrirlo- me entregan una llave y siguen riéndose.
Me aproximo entonces al cofre entre las risas que tratan de esconder los marinos, introduzco la llave en la cerradura y se abre de golpe, mis compañeros esperan expectantes y me observan con suma atención. Algo en mi se retuerce fuertemente. De pronto sale levitando un pequeño cascabel, que tiene grabado en letras doradas "Percy Jackson". Caigo de rodillas y el juguete se posa en mis manos, brotan lagrimas de mis ojos, y los marinos me apresan y me llevan asombrados a la superficie nuevamente. Tratan de quitarme el juguete, pero se ha adherido a mi. Llegamos arriba y me quedo petrificado, comienza una fuerte tormenta en el océano, no se si soy yo, veo como se acercan los hechiceros hacia mi.
- Dinos ahora tu verdadera identidad muchacho, nadie había podido tocar esa basura antes.
- Mi nombre es Percy Jackson, y soy el hijo de Poseidon - respondo con los ojos cerrados y presionando con fuerza el cascabel en mi mano.
- Vaya, vaya, nos engañaste ¿qué hacemos con el ahora? - pregunta sin dirigirse a mí ya.
Miro hacia ellos y presiono el cascabel fuertemente contra mi pecho. Se acercan con cadenas para apresarme.
- ¡NO! - grita Annabeth, delatándose ella y a los demás.
- ¡¿PERO QUE RA..?! ¡apresarlos también!
Me enfurezco al ver la situación, entonces comienzo a hacer crecer la mar ferozmente, alzo los brazos y lanzo la furia del mar sobre el "temido" Caleuche hasta destruirlo por completo. Me acerco a mis amigos y junto a la sirena huimos del lugar en un remolino, mientras siento clavadas en mi espalda las miradas estupefactas de los ex tripulantes del barco que se convierten nuevamente en un simple mito más.

Al llegar ante mi padre le entrego el juguete y el me habla boquiabierto:
- ¡De dónde lo sacaste! tu madre me lo dio cuando nos separamos, era mi tesoro mas preciado- entonces se levanta de su lecho de muerte y me abraza - Gracias hijo mio - prosigue - Ahora tu lo eres, y lo serás siempre si me acompañas al Olimpo y vives ahí conmigo para siempre-
- Tu sabes que mi vida no está aquí, no eres tu, nunca estuviste conmigo, no me quedaría contigo jamás-
- Prométeme que lo pensarás al menos -
- No te prometo nada-.
Me doy media vuelta y camino hacia mis amigos para salir de aquí. Al cruzar las inmensas puertas doradas, siento que una parte de mi queda atrás, una parte que no se si recuperaré alguna vez.

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