I
Cuando veo como pasan las horas, siento una molestia en mi estómago. Las manecillas del reloj avanzan indiscriminadamente, sin tomar en cuenta las uñas que van cayendo desde mi boca al piso. Comienza a oscurecer y María aún no regresa del almacén con la bolsa del pan y la mantequilla que le pedí. Por cosas como ésta es que la golpeo, ella se enoja... se que a veces se me pasa la mano, sin embargo, es mi mujer y le corresponde que me obedezca como tal.
¿O no?
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